Acuerdos de vida

ACUERDOS DE VIDA 

En este mundo donde vivimos llenos de cosas, estresados, angustiados y corriendo de un lado para otro, se nos olvida el verdadero propósito para el cuál fuimos creados, algo que realmente importa en este mundo y es el de ser felices, algo tan sencillo pero que nos cuesta trabajo cumplir porque nos preocupamos más por el futuro y sus incertidumbres que por el presente, el aquí y el ahora, nos centramos más en los defectos, en los errores, en las fallas de mi pareja, hijos, hermanos, papás, amigos y se nos olvida perdonar.

Es por eso que este artículo basado en el libro de Miguel Ruiz denominado los 4 acuerdos nos llevarán a una fácil y práctica convivencia para encontrar ese camino de tranquilidad y felicidad que todos anhelamos y al que fuimos llamados.

Primer acuerdo: Sé impecable con la palabra

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Con nuestras palabras podemos crear o destruir, a través de ellas transmitimos  amor, esperanza, apoyo y solidaridad pero de igual forma con las palabras podemos lastimar, herir o simplemente acabar con la autoestima de alguna persona, de otro lado, también las palabras que pensamos o interiorizamos nos pueden levantar de un momento difícil o simplemente derrumbar, nos convierten en víctimas o protagonistas.

Por eso la invitación es que de ahora en adelante nuestras palabras sean tan limpias y melodiosas que todo aquel que las escuche sienta la fuerza creadora para seguir adelante.

Segundo acuerdo: No te tomes nada personalmente

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"Cuando te acostumbres a no tomarte nada personalmente, no necesitarás depositar tu confianza en lo que hagan o digan sobre ti las demás personas. Nunca eres responsable de los actos o palabras de las demás personas, sólo de las tuyas propias. Dirás "te amo" sin miedo a que te rechacen o te ridiculicen". Siempre puedes seguir a tu corazón.

Según lo que plantea el autor, el tomarnos las cosas personalmente nos impide disfrutar de los pequeños detalles de la vida, porque lo esencial es invisible ante los ojos, por eso cuando alguien nos haga un comentario ofensivo, pensemos en el momento que está atravesando esa persona, sus luchas, pérdidas, dificultades y tal vez ese mal día que pudo tener en su trabajo, con su pareja o aún más delicado con su salud.

Aquí la invitación es que pensemos antes de reaccionar a un ataque u ofensa del otro, pongámonos en sus zapatos y sobretodo entender que todos somos humanos, nos equivocamos y pasamos por malos momentos en nuestra vida.

Tercer acuerdo: No hagas suposiciones

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“Tendemos a hacer suposiciones y a sacar conclusiones sobre todo. El problema es que al hacerlo creemos que lo que suponemos es cierto y montamos una realidad sobre ello. Y no siempre es positiva o está guiada por la confianza o el amor, sino más frecuentemente por el miedo y nuestra propia inseguridad”.

Antes de montarte en una película, indaga, pregunta, no te quedes con comentarios de terceros y ve a la fuente principal quien te dará la información de primera mano, evitándote así malos ratos, descargas de sentimientos innecesarias, enojos, rabias y pérdida de tiempo valioso que no volverá.

La invitación que te hago es a pensar en lo corta que es la vida, este paso es un ratico nada más (como dice la canción de Juanes) para desgastarnos en insignificancias como aquel que me miró feo, el que no me saludó, el que me alzó la ceja, el que me dijo algo que no me gustó y en fin tantas cosas que nos impiden disfrutar de lo bello de este mundo y en los pequeños detalles que hacen grande mi existir.

Cuarto acuerdo: Haz siempre lo mejor que puedas

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“El cuarto y último acuerdo permite que los otros tres se conviertan en hábitos profundamente arraigados: haz siempre lo máximo y lo mejor que puedas. Siendo así, pase lo que pase aceptaremos las consecuencias de buen grado. Hacerlo lo mejor posible no significa que tú y yo tengamos que hacerlo de la misma manera, ni siquiera que mi respuesta en estos momentos sea la misma que en otro que me siento cansada, o no he dormido bien, o me siento llena de amor y confianza y tremendamente generosa”.

Siempre es posible hacer lo mejor en cada cosa que nos proponemos, todos estamos dotados de talentos y cualidades que nos permitirán llegar a la meta proyectada, todo se puede lograr si lo hacemos con amor, disciplina y perseverancia.

La última invitación en este acuerdo se basa en tomar decisiones, tan simples que nos llevarán a ser personas de éxito o de fracaso, sólo hay que tener una mente y un corazón dispuestos a servir y dar lo mejor a esa misión que todos tenemos en nuestras vidas.

 

 

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